Artistas Urbanos

back

           

Exposición:

Matilda (Laia Pampalona) Ilustraciones en cuadros, anillos, pendientes, postales...

del 1 al 30 de septiembre de 2005

Matilda. Este nombre nos puede parecer gracioso ya que no es muy usual, y por eso mismo ya nos llama la atención; en pensar quien se puede esconder tras este nombre nos imaginamos una mujer de edad avanzada, una mascota, una muñeca de trapo, ... pero en realidad este nombre corresponde a un proyecto común de dos artistas sabadellenses: Cristina Brossa y Laia Pampalona. La intención que tienen
es la de trabajar conjuntamente temas de diseño gráfico, ilustraciones, proyecciones, videoinstalaciones y, seguramente, un largo etcétera debido al gran entusiasmo que ha hecho nacer a Matilda.

Si hacemos una ojeada a la exposición nos puede parecer un caos de formas y de colores, pero en visualizar con atención cada una de las obras, entramos en un mundo ilusorio que nos presenta primeros planos de unos personajes que no nos dejan indiferentes por sus minuciosos detalles y por sus múltiples expresiones.

Los rostros de los personajes parecen salir del fondo ornamental, de manera que se crea una fusión entre la propia figura y el espacio donde está representada. Debido a esta fusión las figuras son planas, es decir que no tienen volumen ni perspectiva tal como en la pintura realista, y adquieren un tratamiento muy gráfico que nos recuerda la estética del Pop-Art, también debido al uso de colores primarios (rojos, azules, amarillos). Los grandes trazos de pintura acrílica en segundo plano se combinan con el puntillismo de los estampados y la sutileza de los contornos. parece que toda la ornamentación trabajada con detalle sea infinita: los círculos, las flores, las línias, los puntos...llenan toda la superfície y dejan entrever a los personajes.

Paseando por la exposición nos vamos cruzando con todo tipo de expresiones que nos pueden despertar sensaciones bien diversas: la ingenuidad, la inocencia, la rebeldía, la sorpresa... Pues no son personajes imparciales y por su apariencia parece que no sean del mundo real, más bién de una realidad fantástica que podría provenir de la imaginació de la Matilda, de una imaginación de una niña de mirada inocente pero que esconde un carácter rebelde.
Esta dualidad es la idea que siguen las dos componentes de Matilda, pensando en una muñeca de trapo que tras su dulzura se oculta una parte más traviesa.
De hecho estos personajes no se alejan tanto de la realidad, ya que nos muestran tal y como somos nosotros mismos, es decir, que reflejan las dos caras de una misma moneda, la amable y la más turbulenta.

La exposición de la matilda es como el aperitivo de una gran comilona que puede llegar a ser memorable.

Anna Farrés

Matilda